En el mismo periodo, en las propiedades del Gran Ducado se difundía un nuevo modelo de casa rural para los aparceros: planta en U o L, establo en planta baja, vivienda en la primera, pajar bajo el tejado, horno y cisterna en el patio. No se instituyeron por ley — no hay un edicto que las imponga — pero son el signo arquitectónico de aquella misma estación reformadora, construidas bajo el impulso de una nueva política agraria.
El término "leopoldine" lo siguen usando hoy los campesinos del alto Mugello para designar esas casas. Eran casas de trabajadores, no de patrones — el administrador vivía en la villa, el propietario en Florencia. Nuestra Leopoldina es una de ellas: misma planta, los mismos muros de piedra arenisca, el mismo diseño funcional de hace doscientos cincuenta años, restaurado sin traicionarlo.
Más información en el portal del CAI Valdarno Superiore (en italiano) →